
Los medios de comunicación hacen girar los logros del Barcelona sobre varios iconos del barcelonismo, pero ninguno ha tenido tanto protagonismo como Pep Guardiola sin tener la necesidad de pisar un terreno de juego.
Fuente: www.carlosalameda.wordpress.com
Desde la sombra, como entrenador táctico, educado, respetuoso con el rival y capaz de motivar a los suyos se ha hecho con un hueco en el corazón de los aficionados. Ahora... ¿le conviene pensarse tanto su renovación?
Antes de comenzar con el análisis quería agradecer a la agencia de Relaciones Públicas nacida en la red Túatú Pr la inclusión de este blog y de su creador en la lista de 'Mejores blogguers del momento', detalle que supone un reto y sobre todo mucho trabajo para poder estar a la altura. ¡Muchas gracias!
Joan Laporta ha sido rápido. En el mejor momento del club, con 6 Copas en las vitrinas en un sólo ejercicio, ha lanzado una oferta que él pensaba imposible de rechazar. La renovación con el equipo que mejor fútbol ha practicado estos años. Con una plantilla así, con unos jugadores implicados con su entrenador, que le respetan y saben lo que quiere ¿Quién va a rechazar una oferta así?
Guardiola no la ha rechazado, pero como si de un maestro de la intriga se tratase ha reservado su respuesta. Ha dicho que se lo 'va a pensar'. Vamos a tratar esta estrategia de comunicación desde dos puntos de vista, el de la imagen que proyecta hacia el aficionado y la que proyecta hacia el exterior.
Aficionado:
La opinión de un aficionado suele ser apasionada y extrema. Para algunos que 'se lo piense' sólo quiere decir que tienen un entrenador listo que esperará a ver en qué condiciones se queda, cuanto cobra... y si le harán fichajes... (en fin, las cosas que preocupan a un míster). Pero para otros se tratará de un desaire, se preguntarán ¿qué más quiere este ahora? ¿Cómo no va a renovar con el club que le ha dado todo, no sólo como entrenador, sino como jugador? Le considerarán un poco traidor a la causa. Pensarán que tiene otras ofertas, quizás de mayor cuantía económica o de mayor continuidad (véase la del Manchester United).
Exterior:
Pero en el exterior esta actitud le coloca 'en el mercado' y demuestra que no tiene 'un pelo de tonto'. Me explico. En el primer caso, le sitúa como un entrenador que puede estar abierto a oír ofertas de otros clubes, que podría olvidar 'su Barça' y cambiarse de colores para hacer triunfar a otro club. Por otro lado, lanza un mensaje inteligente: No voy a firmar ciegamente. Es decir, nos da la imagen de un Guardiola tranquilo, que no tiene prisa, que quiere negociar cada uno de los puntos y que no actuará sólo de corazón sino que utilizará su cabeza para marcar este gol.
